Saltar al contenido

Paraíso

Respiro…
la noche en este paraíso perdido—
un cielo de fantasmas.
Tú y yo…
siempre juntos.


Las palabras resuenan—
me burlan.
Aquella noche fatal
perdí a mi amiga…
perdí a ti.


El serpiente habló…
me susurró al oído.
Y respondí:
“No hables.
No mires atrás.”
Nuestros pecados están ahí—
mirándonos.


Duele…
sé lo que hice.
No necesito tus razones.
Duele…
simplemente duele.


Nuestros recuerdos… eran bellos.
Ahora son monstruos
que acechan en este después—
este después
donde el Pecado existe…
respira.
Demasiado real.


La serpiente habló…
me susurró,
y yo contesté:
“No hables.
No mires atrás.”
Nuestros pecados… nos observan.
Duele.