París… renace cada noche.
La mala suerte te sigue…
aquí también.
A la misma hora, cada día…
La fortuna se ríe de ti.
El hombre‑lobo acecha—
bajo la luna llena de su noche.
Escuchas el aullido…
tropiezas…
Noche brumosa en París…
las sombras llaman por ti.
Ella es Denise,
te guiña y te hechiza.
El lobo aúlla…
tu corazón late.
Saboreas su aroma…
penetrante, te domina.
Denise…,
quedando en tu garganta.
Noche brumosa en París…
Denise pronuncia tu nombre,
cortando el silencio mortal.
Corazón latiendo…
lobo aullando…
su aroma abre el portal.
Denise…
la sientes en la oscuridad.