Canción
Qué Suerte Tiene el Aire
Hay personas cuya presencia vuelve extraordinarias hasta las cosas más simples. Una taza de café que recibe sus manos. Un libro que descansa sobre su regazo. La lluvia que toca su piel. El viento que juega con su cabello. Y uno, desde lejos, no puede evitar pensar: Qué suerte tiene el aire. Pero quizá amar no sea querer poseer esos instantes, sino reconocer el privilegio de compartirlos. Un poema sobre ese amor que ya no necesita jaulas ni grandes promesas. El que observa, agradece y entiende que, cuando esa persona finalmente se vuelve hacia ti y sonríe, toda la suerte del universo ya estaba de tu lado.
La palabra
Letra
Qué Suerte Tiene el AireSi alguien me oyera hablar así,seguro diría que ya perdí el juicio.Que un hombre de mi edadya no anda diciendo estas barbaridades.Y, sin embargo...a veces le tengo una envidia muy raraa las cosas que no tienen vida.Qué suerte tiene esa taza de café.Esa de cerámica blanca que sostienes todas las mañanas.Ella recibe el primer beso del día:el tibio, el desvelado,el que todavía sabe a silencio.La abrazas con las dos manos para espantar el frío,y la muy tonta ni siquiera entiendeel milagro que está sosteniendo.Luego está ese libro que lees por las tardes.Descansa sobre tu regazomientras tus ojos se quedan a vivir entre sus páginas.Tu pulgar le acaricia el lomo,dobla una esquina,vuelve la hoja con una delicadezaque yo daría cualquier cosa por merecer.Y luego...el aire.Dios mío...qué suerte tiene el aire.Te acaricia la cara antes que nadie.Te despeina sin pedir permiso.Se enreda en tu cabello,aprende el perfume de tu piel,entra a tus pulmones,se llena de tu calory vuelve al mundo presumiéndole a los árboleslo cerca que estuvo de ti.Suena absurdo, ya lo sé.Suena a locura.Pero no es celo.El celo quiere poseer.Quiere cerrar puertas,levantar jaulas,tener siempre la última palabra.Lo mío no.Lo mío es que sé exactamentelo que vale un instante a tu lado.Y me da una envidia tan dulce,tan luminosa,ver cómo el viento,la lluviay las cosas más simples del mundopueden acercarse a tisin darse cuenta del privilegio que tienen.Pero está bien.Tómate tu café.Sigue leyendo.Deja que la brisa vuelva a despeinarte.Yo puedo esperar.Porque cuando por fin levantas la mirada,me sonríes...y durante ese instante,el hombre con toda la suerte del universo...soy yo.