Canción
La Luz del Día
Hay amores que llegan como refugio. Otros se sienten como pecado. “La Luz del Día” habla de elegir aquello que sabes que te hace daño, de cerrar las cortinas cuando empieza a amanecer y de aferrarte a alguien incluso cuando una parte de ti sabe que debería dejarlo ir. Entre piano oscuro, órgano, coros profundos y una voz al borde de romperse, esta canción camina entre el deseo, la culpa y la salvación. “Dios no entra en este rincón. El cielo me cerró el portón. Y aun así te elijo a ti… aunque me cueste la salvación.”
La palabra
Letra
Pongo la mano en la lumbre otra vez.Sé que me quema y no sé qué hacer.Rezo en la sombra pidiendo perdón...pero llevo tu espina clavada en la piel.El humo no me deja mirar más allá.Busco consuelo en lo que me hace mal.Dices mi nombre desde la oscuridad...y se me olvida la culpa y la paz.Me juro que no voy a caer.Y vuelvo a mentirme al caer.¡Ay, cómo me duele quererte así!Buscando veneno para seguir aquí.Bebo la noche, le temo al perdón...huyendo de la luz...huyendo de la luz del día.El frío se mete despacio al jacal.Tu sombra es lo único que siento real.Juré dejarte al salir el sol...pero cerré las cortinasy el cuarto calló.Me juro que no voy a caer.Y vuelvo a mentirme al caer.Dios no entra en este rincón.El cielo me cerró el portón.¡Y aun así te elijo a ti!¡Aunque me cueste la salvación!¡Ay, cómo me duele quererte así!Quemo la casa por verte sonreír.Bebo la noche, le temo al perdón...huyendo de la luz...¡Huyendo de la luz del día!La luz del día...Ya viene la luz del día.