Canción
El Miedo a Llamar
Hay llamadas que nunca hicimos. Puertas que nunca tocamos. Palabras que se quedaron esperando el valor que nunca llegó. A veces creemos que le tenemos miedo al rechazo. Pero con los años descubrimos que el verdadero peso lo carga la duda... esa pregunta que nos acompaña durante toda la vida: "¿Y si hubiera llamado?" "El Miedo a Llamar" es un poema sobre esas conversaciones pendientes, los perdones que dejamos para después y el valor que, a veces, solo necesita unos centímetros para aparecer. Si alguna vez dudaste antes de marcar un número o tocar una puerta... este poema es para ti.
La palabra
Letra
El Miedo a LlamarA veces, la distancia más larga de este mundono se mide en kilómetros.Se mide en unos cuantos centímetros.Es el espacio que hay entre tu manoy una puerta cerrada.Entre tu dedo...y el botón verde de una llamada.Ese abismo diminutose llama miedo.Mírate la mano.Tiembla apenas.La palma está húmeda, fría.Si estás frente a un zaguán, el aire huele a tierra mojada, a jacarandas caídas sobre la banqueta. Tus dedos rozan la pintura descarapelada mientras tu respiración parece hacer más ruido que toda la calle.Si sostienes el teléfono, todo se reduce a un sonido.Bip...Bip...Bip...Cada tono pesa más que el anterior.La garganta se seca.El pecho se aprieta.Y de pronto descubres que no le tienes miedo al teléfono...Le tienes miedo a lo que venga después.A que nadie abra.A quedarte con las palabras enfriándose en la boca.O peor todavía...A que sí contesten,pero que la voz del otro lado ya no suene como la recuerdas.Que pregunte:*"¿Quién habla?"*Como si el tiempo hubiera borrado tu nombre.De jóvenes dejamos llamadas sin hacer y puertas sin tocar.Creemos que siempre habrá otro domingo,otra visita,otra oportunidad para decir:*"Perdóname."**"Te extraño."*Qué fácil es creer que el tiempo nos espera.Pero los años enseñan otra cosa.Los fantasmas más tercos no viven en las casas abandonadas.Viven en las conversaciones que nunca tuvimos.En las puertas que nunca nos atrevimos a tocar.Por eso, si hoy estás dudando...Respira hondo.Aprieta el nudillo contra la madera.O presiona ese botón.Haz que el silencio se rompa.Porque del otro lado...tal vez haya alguienque lleva tanto tiempo como tú,esperando escuchar tu voz.