Solíamos caminar al atardecer
Cuando éramos niños
Con pasos que cantaban
Entre sueños divinos
Éramos caballeros del Zodiaco
Luchando en mundos lejanos
Con espadas de madera
Y sueños tempranos
Con nuestras manos alzadas
Persiguiendo la luz que escapaba
Perseguíamos el sol
Un enemigo lento en retirada
Con fe y corazón
Nuestra infancia iluminada
Pero algo cambió aquel día
Cuando él flotó en la lejanía
Y supimos… que era el final
En una azotea lo vimos reír
Con una capa pequeña
Y cuernos al vestir
Nos burlamos valientes
Con armas de cartón
Creíamos tener
El poder del sol
Hasta que flotó sin razón
Y se quebró la ilusión
Soltamos las espadas
Y el silencio nos habló
El juego se fue
Y algo más despertó
Algo nuevo comenzó
Más allá del sol, del juego, del yo
Un mundo distinto… llegó
Espadas de madera en la tierra
Ojos abiertos… ya sin guerra
De sueños muy grandes,
para manos tan pequeñas
Éramos niños.
No sabíamos.